MARCAS RESILIENTES
#01
BY SANDRA HEYMAN
MARCAS RESILIENTES
Ser flexible es clave en entornos que cambian tan rápido como el que ya está definiendo el 2025. Y esta necesidad aplica no solo a las personas, sino también a las empresas, los lugares de trabajo… y las marcas.
Una marca que se reinventa se adapta al cambio sin dejar de ser fiel a su identidad esencial. Al igual que nosotros a nivel personal, una marca “saludable” mantiene un equilibrio: evoluciona para alinearse con los valores culturales y el contexto del momento, sin perder su esencia ni el respeto que ha ganado a lo largo de su trayectoria.
Una marca resiliente es capaz de detectar y satisfacer nuevas demandas del público, adaptarse a los cambios tecnológicos y a las transformaciones culturales —pero nunca olvida su ADN.
¿Cuál es la receta secreta para mantener una marca relevante?
Es importante recordar que, así como un exceso de estoicismo puede volver una marca rígida, aburrida e incluso obsoleta, demasiada fluidez puede diluir su identidad, generar confusión y debilitar su presencia e impacto en el mercado.
Entonces, ¿cómo podemos diseñar un marco que ayude a las marcas a mantenerse en sintonía con el presente —y evolucionar con él— sin perder el reconocimiento que ya han construido?
Para lograr este equilibrio, necesitamos al menos cuatro herramientas clave:
- Sistema de identidad de marca
Diseñar un sistema de identidad visual, verbal e incluso sonora que permita variaciones, pero que siempre se mantenga coherente con la esencia de la marca.
Incluir elementos centrales —como logotipos, colores y tipografías— que aseguren la trazabilidad a través de todos los puntos de contacto.
- Guías de marca
Establecer reglas y límites claros que definan cuánta flexibilidad puede tener cada elemento al evolucionar.
Ofrecer suficiente libertad y estructura para permitir que la marca lance nuevos productos, servicios o alianzas, sin dejar de ser fiel a sí misma.
- Estrategia de marca
Honrar el legado —si lo hay—, asegurando que no se convierta en un obstáculo para nuevas posibilidades.
Evolucionar el mensaje para alinearlo con los cambios estratégicos. Definir qué territorios la marca va a abrazar y cuáles va a evitar.
Probar ideas a pequeña escala antes de expandir los cambios a gran escala.
Mantener la autenticidad de las raíces de la marca, mostrando al mismo tiempo cómo una visión de futuro eleva su promesa.
- Salud de marca
Definir los indicadores clave (KPIs) que se quieren monitorear o mantener —como conocimiento, reconocimiento, preferencia, deserción, lealtad, Net Promoter Score, sentimiento y asociación con atributos singulares que la marca y la categoría deben preservar.
Seleccionar puntos de referencia (benchmarks) para medir el desempeño.
Implementar un seguimiento constante de la marca para anticiparse a los cambios del entorno competitivo.
Siguiendo estos pasos, tu marca estará preparada para evolucionar con agilidad —manteniéndose alineada con las tendencias globales, las preferencias cambiantes de los consumidores y las nuevas tecnologías— sin perder una identidad auténtica y creíble.
Las empresas que dominen este equilibrio no solo sobrevivirán: liderarán. Estarán preparadas para responder a las demandas del presente mientras escalan e innovan para el futuro.